Águeda reune
toda la belleza de la fusión entre el campo y la ciudad.
Cerca de las playas y de las montanãs, rodeada de bellos
y tranquilos paisajes, cultiva también su lado ciudadano,
atrayendo así un gran número de turístas.
Possedora
de bellos paisajes, sea a nivel ambiental sea a nivel
arquitectónico, la ciudad proporciona a sus visitantes
los más diversificados motivos para unas vacaciones o
para la realización de largos paseos. Cuanto a su belleza
arquitectónica, deben referirse: la iglesia (Matriz),
constituida por tres naves, con capillas laterales de
bóveda; la iglesia de Santa Eulalia y la capilla de las
Almas de Areosa, sin olvidar el Palacio de Borralha, la
Finca del Conde Sucena y el Museo de la Fundación
Dionisio Pinheiro y Alice Pinheiro. Aquí podrá apreciar
una valiosa colección de pintura portuguesa de los siglos
XIX y XX, y piezas de arte decorativa como, por ejemplo,
porcelanas chinas y portuguesas y mobiliario nacional y
francés.
Otro
lugar merecedor de una visita es la Casa-Museo de
Etnografía de la Región del Vouga. Aquí podrá
conocer como se vestían y vivían las gentes del
Vouga. En la indumentaria se destacaban los
pañuelos coloridos usados tanto por las elegantes
"tricanas" con sus mantillas como por los
hombres de los campos.
Para
quien busca la comunión con la naturaleza se recomienda
una visita a la Finca de Serém, a la Finca de los Condes
y al Balcón de Pilatos que en la Primavera nos
proporciona un bello espectáculo de nenúfares
floreciendo.