Mira
posee una playa de arena fina, dorada de sol y
pespuntada por la espuma plateada de las olas.
Playa
extensa, que se pierde a lo lejos, rodeada de
frondosos pinares y típicamente decorada con linos
blancos de proas afiladas.
La
Barrinha es una laguna encantada, de aguas dulces y
puras, dormida por el susurro de los pinos.
Mira
es la capital de la Gándara, en un paisaje verde y
plano, sin montes ni colinas, apenas una invulgar
procesión de verdes campos de cultura.